¿Qué factores generan resiliencia? Algunas lecciones del mundo animal

En la inmensidad de la naturaleza, encontramos ejemplos notables de resiliencia en criaturas aparentemente simples pero profundamente adaptables: la hormiga y el chanchito de mar. Estos seres, pequeños en tamaño pero vastos en lecciones, poseen características fascinantes que nos ayudan a comprender la esencia de la resiliencia empresarial.

La hormiga, con su estructura social y colaborativa, y el chanchito de mar, con su asombrosa capacidad de regeneración, nos brindan una panorámica de estrategias que podrían transformar el mundo empresarial.

Observamos similitudes reveladoras entre la naturaleza y las organizaciones, desde la incorporación horizontal hasta la plasticidad de su estructura social, permitiendo entender cómo las empresas pueden adaptarse en un mundo en constante cambio.

¿Cómo pueden las empresas aprender de estas criaturas?

Las lecciones son múltiples y valiosas, y a continuación te mostramos cuáles son para aplicarlas en tu organización.

Observemos a la hormiga y al chanchito de mar, dos seres increíblemente resilientes en la naturaleza.

La hormiga, con su organización y trabajo en equipo, representa la importancia de la colaboración y la estructura en una empresa.

El chanchito de mar, capaz de regenerarse ante situaciones adversas, nos enseña la importancia de la flexibilidad y la capacidad de adaptación.

¿Qué puede adoptar una empresa de estas criaturas?

  • Tamaño: ambas criaturas son pequeñas, y lo pequeño suele ser hermoso, por lo que podemos rescatar que para poder realizar cambios grandes debemos hacerlo “en pequeñas cantidades”, paso a paso, con constancia, para obtener resultados duraderos.
  • Son invertebrados: al no tener una estructura rígida, tanto éstos animales como las organizaciones,pueden adaptarse a los cambios con mayor facilidad.
  • Incorporación horizontal: la hormiga y el chanchito de mar se caracterizan por poder incorporar ADN de otras especies de manera horizontal
  • Plasticidad de su sistema social: Sin importar en la situación en la que se encuentre, ni las “tempestades” que las azoten, tanto la hormiga como el chanchito de mar logran reorganizarse sin necesitar un plan previo o alguien que lo controle todo (autoorganización). Aunque cada uno de éstos seres puede ser simple, trabajando juntas logran formar una estructura muy organizada gracias a cómo se comunican entre sí.
  • Diversidad de sistemas de comunicación: La comunicación es imprescindible y escencial para lograr sobrevivir en la adversidad, y es el principal factor para lograr lo anterior.
  • Capacidad de adaptación: todas las características anteriores permiten que ambos animales puedan adaptarse a cualquier situación que se les presente.
  • Relaciones con su entorno
  • Diversidad del ecosistema
  • Tolerancia al estrés

La colaboración y el trabajo en equipo de las hormigas ofrecen una lección valiosa para las empresas. Al observar cómo estas criaturas trabajan juntas en una colonia para lograr objetivos comunes, se puede inspirar la creación de programas de mentoría en las organizaciones.

Estos programas pueden fomentar una cultura de colaboración, donde la experiencia y el conocimiento se comparten de manera activa entre empleados más experimentados y aquellos que están comenzando su trayectoria profesional. Asimismo, este modelo de trabajo en equipo puede motivar la formación de equipos multidisciplinarios y multiculturales dentro de una empresa, donde distintas habilidades y perspectivas se unen para abordar desafíos complejos y fomentar la innovación.

Por otro lado, la capacidad de regeneración del chanchito de mar ofrece una valiosa lección empresarial. Esta habilidad natural de adaptarse y regenerarse puede servir como un ejemplo para establecer estrategias organizacionales.

Las empresas pueden adoptar enfoques de diversificación, explorando nuevas áreas de negocio o mercados, como una forma de mantenerse resilientes ante los cambios del mercado. Al igual que el chanchito de mar se adapta a su entorno, las empresas pueden aprender a reinventarse, siendo flexibles y capaces de cambiar estrategias o modelos de negocio para seguir siendo relevantes en un mercado en constante evolución.

La resiliencia no es solo una respuesta a los desafíos actuales, es una mentalidad que impulsa la innovación, el crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo.

Si te interesa saber más sobre este tema y quieres incorporar estrategias infalibles para adaptar tu negocio a éstos tiempos de cambio…