Nueva Ley en Chile: Conciliación de la Vida Personal, Familiar y Laboral

El trabajo híbrido se ha alzado como un ideal altamente codiciado ya que permite mayor libertad, flexibilidad y la oportunidad de fusionar lo mejor de dos mundos: la colaboración presencial y la autonomía de trabajar desde casa. Es un modelo que se ajusta a los deseos de una fuerza laboral moderna, ávida de equilibrar la vida profesional y personal sin comprometer la calidad del trabajo.

Además, es una opción viable que le permite a madres, padres y tutores poder trabajar mientras desempeñan su papel de cuidadores en casa.

A pesar de que el trabajo híbrido, o teletrabajo como se le conoce aquí en Chile, tiene muchos notorios beneficios para los colaboradores, también representa un desafío para las organizaciones.

En primera instancia, no es posible aplicarlo en todos los rubros, ni en todas las áreas dentro de una misma empresa, ya que hay trabajos que definitivamente no se pueden realizar de forma remota. Por nombrar algunos ejemplos, están las inmobiliarias y todo el sector de la construcción, el área de producción y operaciones de grandes empresas, toda el área médica, etc.

Todo lo anterior sumado a la resistencia cultural arraigada en metodologías laborales tradicionales, y la necesidad de replantear la dinámica y la cultura corporativa, ha ralentizado su implementación efectiva.

Algunos de los factores que más obstaculizan la implementación del teletrabajo a nivel mundial, según BBC News son:

1. El desempeño y desarrollo profesional: el hecho de trabajar desde casa podría afectar a los empleados menos experimentados, lo que perjudica no sólo al desarrollo profesional del individuo sino también al desempeño y eficacia del cargo en cuestión.

2. Participación en reuniones híbridas: existe una brecha en la experiencia entre los participantes físicamente presentes y los virtuales durante las reuniones híbridas. No todas las organizaciones cuentan con las herramientas para llevar a cabo reuniones de este tipo.

3. Ejercicio de liderazgo: sin una metodología de trabajo adecuada, herramientas de seguimiento y KPI’s, es muy difícil para los líderes guiar a su equipo y evaluar el rendimiento de cada uno de ellos.

Este último punto es crucial ya que no se sabe con certeza si el teletrabajo promueve o complica la productividad organizacional.

Hay empresas que han logrado implementar este sistema y han obtenido mejores resultados que cuando trabajan de forma 100% presencial. Tal es el caso de Microsoft y Salesforce, a nivel mundial, y Banco de Chile y Entel, a nivel nacional.

Microsoft, una empresa que trabaja en pro del teletrabajo, creando e implementando herramientas que le permitan a otras empresas poder gestionar sus equipos de trabajo de forma remota, realiza un estudio anual para evaluar las tendencias laborales y así poder mejorar su plataforma de experiencia del empleado (Microsoft Viva).

En el estudio realizado en Septiembre de 2022, se mostraban 2 problemas claves del trabajo híbrido:

1. Monitoreo de la productividad: los líderes no tenían claridad de si los empleados estaban cumpliendo con los objetivos de la empresa. Por una parte, “el 87% de los empleados afirmó que eran productivos en el trabajo” pero, por otro lado, “el 85% de los directivos aseguró que el cambio al modelo de trabajo híbrido había hecho que sea difícil confiar en que son realmente productivos”.

2. Asistencia de los empleados: el 73% de los empleados afirmó que necesitaba una razón para ir a la oficina y, más del 80% dijo que esa motivación provenía de la socialización con sus compañeros y de generar lazos con su equipo. Tema que podría solucionarse con la comunicación digital.

En comparación a dicho estudio, el índice que arrojó Microsoft el año pasado (2023) muestra que gran parte de la falta de productividad observada anteriormente, ha sido suplida por la inteligencia artificial (IA).

Si bien es cierto que la modalidad de trabajo remoto es un gran beneficio para los colaboradores, no hay estudios que demuestren si afecta realmente o no la productividad organizacional. Sin embargo, es una forma de trabajar que se viene implementando desde la pandemia y es “la nueva forma de trabajo” que las personas están valorando más al momento de postular a un nuevo trabajo.

En cuanto a Chile, el gobierno actual impulsó un proyecto de ley para facilitarle a los colaboradores el poder trabajar de forma remota.

Este proyecto, ya aprobado y publicado en el Diario Oficial, entrará en vigencia el 29 de enero de este año, y “otorgará a los trabajadores que tienen al cuidado a un niño o niña menor de 14 años o adolescente menor de 18 años con discapacidad o en situación de dependencia el derecho y regulación del teletrabajo, y prioridad al momento de otorgar feriados o vacaciones.”

Además, “se regirá por los principios de parentalidad positiva, corresponsabilidad social y protección a la maternidad y paternidad. Estos deberán aplicarse en concordancia con las responsabilidades y facultades de administración que se reconoce al empleador, en el pleno ejercicio de las facultades de administración y de organización de la actividad productiva del empleador”.

Gracias a esto, y a pesar de los desafíos, el trabajo híbrido parece ser una excelente solución para quienes necesitan pasar más tiempo en casa, y también es una muy buena oferta para atraer a nuevos talentos a las organizaciones.

Si bien aún quedan muchos factores por resolver, como consultores organizacionales estamos a favor de implementar romper paradigmas y establecer nuevas metodologías de trabajo que le permitan a las empresas ser más flexibles e innovadoras.

El teletrabajo es el futuro, una combinación de comodidad y eficiencia que se alza como un pivote hacia la transformación empresarial.

Hay más aristas a explorar, como las diferencias en los intereses de los trabajadores según región, según edad, según género, entre otras cosas.

Estos representan algunos de los desafíos de una ley bien intencionada, pero que debe implementarse de manera adecuada. En Acorde Valor los podemos apoyar con esta y otras iniciativas que fomenten por un lado un mayor bienestar organizacional a la vez que cuiden y potencien el desempeño profesional y laboral.