Mejora Continua: La gestión del desempeño en los equipos de trabajo

Es importante, en toda organización, evaluar y gestionar el desempeño de cada individuo en su calidad de experto, en el área y cargo que le corresponda, y también en su participación como miembro de un equipo de trabajo.

Se entiende por gestión del desempeño el proceso continuo de planificar, evaluar, observar y potenciar el desempeño de los colaboradores en el ambiente laboral, en base a las competencias organizacionales y los objetivos de la organización.

Esta evaluación permite que tanto la jefatura como los colaboradores conozcan a cabalidad las tareas y responsabilidades que les corresponden y puedan, así, conocer también los aspectos a mejorar y habilidades que deben fortalecer, o herramientas que deben adquirir para desenvolverse exitosamente en su cargo, y lograr de mejor manera los objetivos organizacionales establecidos previamente.

Medir el desempeño laboral trae muchas ventajas, no sólo para la empresa, sino también para los colaboradores:

  • Contribuye al desarrollo profesional y laboral de cada persona
  • Aumenta la productividad en el trabajo
  • Genera espacios de comunicación
  • Previene y detecta problemas que pueden existir en la organización
  • Aumenta la motivación y el compromiso de las personas con su trabajo.

En la mayoría de las organizaciones, los responsables de medir el desempeño son los encargados de recursos humanos, sin embargo no es sólo responsabilidad de esta área, sino que el desempeño debe ser gestionado por toda persona que tenga un equipo de trabajo a cargo.

¿Cómo gestionar el desempeño laboral?

Existen varias herramientas y enfoques que pueden ayudar a los líderes a gestionar el desempeño a lo largo del año, algunas de éstas son:

1. Establecimiento de metas SMART: Definir metas específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con plazos establecidos para cada empleado.

2. Feedback: Programar reuniones de seguimiento periódicas para proporcionar retroalimentación constructiva y reconocimiento por el trabajo bien hecho.

3. Desarrollo y capacitación: Identificar oportunidades de desarrollo y ofrecer programas de capacitación para mejorar las habilidades y competencias de los empleados.

4. Reconocimiento y recompensas: Celebrar los logros y recompensar el buen desempeño de manera justa y consistente.

5. Comunicación abierta: Fomentar una comunicación abierta y transparente, donde los empleados se sientan cómodos compartiendo inquietudes y buscando orientación.

Al enfocarse en la mejora continua, el establecimiento de metas claras y el suministro de retroalimentación regular, las organizaciones pueden maximizar el potencial de cada empleado y fortalecer la cultura empresarial en general. La gestión del desempeño no solo beneficia a los empleados, sino que también impulsa el crecimiento y el éxito de la organización en su conjunto.

Si te interesa aprender a gestionar el desempeño de tu organización de forma continua, entonces… ¡CONVERSEMOS!