Generando relaciones laborales duraderas: el secreto del éxito organizacional

Las relaciones interpersonales forman el tejido conectivo de cualquier entorno laboral saludable y productivo, por lo que es imperativo construir y mantener relaciones a largo plazo en el ámbito organizacional.

El hecho de trabajar las relaciones va más allá de simples interacciones diarias; es un compromiso estratégico que impulsa la cohesión, la confianza y el rendimiento. A continuación, te mostramos los elementos clave para desarrollar estas relaciones, aplicándolos tanto a sociedades laborales como a equipos de trabajo.

1. Elementos clave para desarrollar buenas relaciones interpersonales

  • Comunicación transparente y abierta: la base de cualquier relación sólida es una comunicación clara y honesta. Fomentar un entorno donde los miembros se sientan libres para expresar ideas, preocupaciones y sugerencias crea un terreno fértil para la confianza mutua.
  • Empatía y comprensión: entender las perspectivas y necesidades de los demás no sólo construye lazos más fuertes, sino que también promueve un ambiente de apoyo mutuo. Impulsar una cultura organizacional que valore la empatía fortalecerá la cohesión del equipo.
  • Desarrollo de habilidades sociales: invertir en el desarrollo de habilidades sociales es esencial. Esto incluye la capacidad de escuchar activamente, resolver conflictos de manera constructiva y construir relaciones positivas. La formación continua en estas habilidades nutrirá un entorno donde las interacciones fluyan suavemente.
  • Reconocimiento y celebración: reconocer los logros individuales y colectivos es vital para cultivar un sentido de pertenencia y motivación. Celebrar los éxitos, por pequeños que sean, refuerza la conexión y la camaradería entre los miembros de la organización.

2. Aplicación a sociedades laborales y equipos de trabajo

  • Sociedades laborales: en el contexto de sociedades laborales, donde la interdependencia es fundamental, la comunicación clara y la toma de decisiones colaborativa son esenciales. Establecer metas comunes, definir roles y responsabilidades de manera transparente, y mantener un diálogo constante son prácticas clave. Además, la construcción de una cultura que fomente la participación activa y la resolución conjunta de desafíos fortalecerá las relaciones a largo plazo.
  • Equipos de trabajo: en equipos de trabajo, la sinergia entre los miembros es crucial. La empatía se convierte en un pilar, permitiendo la comprensión de las fortalezas y debilidades individuales. Establecer objetivos claros y alentar la colaboración en la resolución de problemas promueve la cohesión. La diversidad de habilidades y perspectivas, cuando se gestiona adecuadamente, se convierte en un activo valioso para el rendimiento del equipo.

¿Sabías que trabajar en tus relaciones interpersonales es una inversión a largo plazo?

Como plantea Stephen R. Covey en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, las relaciones personales son como ahorrar en una cuenta bancaria emocional, la cual consiste en lo siguiente:

Si miro la relación entre dos personas como una cuenta bancaria, en donde “deposito” cortesía, bondad, honestidad y mantengo un compromiso con la otra persona, entonces tendré una “reserva” que irá creciendo y que, eventualmente, podré “cobrar” en el caso que lo necesite.

Por ejemplo, puedo cometer un error, pero la confianza y esa “reserva” emocional que alimenté con el tiempo, servirá de compensación y podremos seguir en contacto el uno con el otro.

Si, por el contrario, “tengo la costumbre de mostrarme descortés e irrespetuoso, de interrumpirlo, de exteriorizar reacciones desmesuradas, de ignorarlo, de comportarme con arbitrariedad, de traicionar su confianza, de amenazarlo”, entonces mi “cuenta bancaria emocional” quedará en cero o sobregirada y el nivel de confianza que tiene la otra persona en mí será muy bajo, o nulo.

En conclusión, generar relaciones duraderas a nivel laboral,  requiere un enfoque proactivo y estratégico. Al priorizar la comunicación transparente, la empatía y el desarrollo de habilidades sociales, podemos construir entornos laborales donde la colaboración, la confianza y el éxito mutuo florezcan.

Estos principios son aplicables tanto a sociedades laborales como a equipos de trabajo, sirviendo como cimientos sólidos para un futuro organizacional próspero.

3. Aplicación en el Ámbito Personal

Aún cuando en los tiempos actuales puede no ser altamente representativo,  en la experiencia personal de una relación matrimonial de 40 años de duración, extensible a otras relaciones que conozco de duración similar, puedo decir que los elementos de una relación interpersonal se aplican muy adecuadamente en este caso.

La relación ha sido muy virtuosa cuando la comunicación ha sido transparente y abierta, cuando nos hemos escuchado activamente y ha habido empatía, cuando hemos enfrentado crisis y nos hemos abocado a resolver los conflictos con una actitud comprensiva, sin pretender llevar toda el agua a nuestro molino, y por supuesto, también, cuando nos hemos dado el tiempo y espacio para celebrar nuestros logros, y para apoyarnos emocionalmente en la vivencia de nuestras penas.

Al momento de tomar importantes decisiones hemos sabido compartir los elementos y criterios y, cuando ha correspondido, dar nuestra razón al otro sobre una base sólida de argumentos y posible impactos en quienes nos rodean.

Y, aunque hacer crecer a la familia nos ha supuesto una cantidad no menor de energía y dedicación para nosotros como pareja, hemos mantenido permanentemente en nuestro horizonte anhelos y objetivos comunes, y el logro exitoso de los mismos ha ocurrido en virtud de habernos distribuido responsabilidades y roles adecuados a nuestras capacidades y fortalezas.

Todo esto me lleva a decir con gran alegría y satisfacción que nuestra “cuenta bancaria emocional” tiene una cantidad importante de reservas.

¿Qué estrategias utilizas, y con qué herramientas cuentas para entablar relaciones duraderas con las personas?

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